«

»

Antes de llegar a territorio K, Macri insistió en que «no hay otro camino»

El presidente Mauricio Macri inició hoy en Tierra del Fuego una jornada con una intensa actividad, que tendrá en la reunión en Santa Cruz con la gobernadora Alicia Kirchner a la principal actividad de la agenda. Pero más temprano, el Jefe de Estado encabezó un acto en Ushuaia en donde volvió a destacar la importancia del turismo para la creación de trabajo de calidad y ratificó el rumbo del Gobierno: «Este es el camino, no hay otro».
«Todo lo que es realmente importante, lo que vale la pena, lleva un proceso de trabajo. Lo bueno es que ya comenzó: el camino es por acá, más convencido que nunca; es por acá no hay otro», destacó Macri, que estuvo acompañado por el vicegobernador fueguino, Juan Carlos Arcando, durante una recorrida por la planta de residuos cloacales Arroyo Grande.
Como lo hizo en otras oportunidades, Macri destacó que durante su gobierno las obras se realizan «con transparencia y precios competitivos» y afirmó: «Cuando uno tiene cimientos sólidos puede proyectar; eso estamos haciendo a partir de trabajar en conjunto, de aprobar un presupuesto serio, honesto, que termine con esto de gastar más de lo que tenemos, algo que no contribuye porque eso es lo que genera más inflación».
Por otro lado, destacó la necesidad de «fortalecer a las instituciones» y reclamó por una «justicia independiente que termine con la impunidad y que le de tranquilidad a todos los argentinos».
Pasado el mediodía, el Presidente visitará por primera vez Santa Cruz, bastión del kirchnerismo desde hace casi tres décadas y que el Gobierno se ilusiona tímidamente con conquistar este año.
De no mediar imprevistos, Macri aterrizará hoy en El Calafate, la villa turística que Cristina Fernández definió como su «lugar en el mundo» y que será el escenario de una reunión a solas que el mandatario mantendrá con la gobernadora Alicia Kirchner, antes de la recorrida que el jefe de Estado haría por las obras del complejo hidroeléctrico Cóndor Cliff, a poco más de 100 kilómetros.
Lo hará antes de viajar a Brasilia para reunirse con Jair Bolsonaro, dando fin a sus «vacaciones».
Hasta ahora Macri había preferido no pisar aquella provincia, e incluso la omitió en sus recorridas de campaña en el 2015.
La llegada de Macri al pago chico del kirchnerismo le agrega un plus a la campaña electoral provincial que empezará a tomar temperatura después del verano, y que presenta, al menos, dos particularidades.
La primera es que, sin el cronograma electoral aún definido y con una decena de provincias que ya oficializaron el desdoblamiento, la gobernadora buscaría su reelección en la misma fecha que los comicios presidenciales. Es decir que en caso de que la ex presidenta confirme su candidatura, habría boleta «Kirchner-Kirchner».
El segundo dato significativo es que tanto la gobernadora como la ex presidenta, por el lado del kirchnerismo; y Macri y el senador Eduardo Costa, el candidato a gobernador de Cambiemos, por el lado del macrismo, tienen más alta la imagen negativa que la positiva.
Tanto Costa como Alicia Kirchner están frente a un panorama complejo. Con un nivel de reprobación considerable, el senador, por caso, perdió unos 10 puntos en el último año, en línea con la crisis del programa económico de Macri, cuya imagen en territorio santacruceño está derrumbada: tiene casi un 70% de rechazo.
Para Costa, colgarse de la boleta del Presidente no es el mejor de los escenarios.
Para la gobernadora, todo lo contrario. Sus números son incluso menos alentadores que los de la oposición: según las encuestas, le achacan los magros aumentos salariales y la falta de respuestas ante una gestión deslucida. Pero balancea con Cristina, que mantiene más del 40% de imagen positiva.
Sin embargo, la gran inquietud vuelve a ser la ley de lemas, el sistema de votación que fue avalado por la Corte Suprema a principios de diciembre tras una presentación de la UCR, y que le permitió a Alicia Kirchner convertirse en gobernadora, a pesar de que Costa fue el candidato más votado. La cuñada de la ex presidenta sumó los votos del entonces gobernador Daniel Peralta.
«Va a ser una elección competitiva», según se ilusionan en el entorno de Costa, quien en estos meses definirá su campaña basado en la polarización entre el Gobierno y el kirchnerismo, en una provincia en la que hacer campaña se hace difícil porque el kirchnerismo manda desde 1991: primero fue Néstor Kirchner, luego Héctor Icazuriaga, Sergio Acevedo, Carlos Sancho, Daniel Peralta y ahora Alicia. El control del Estado y de los medios es, sin dudas, hegemónico.
Por ello también, para la Casa Rosada, el de Santa Cruz sería en ese contexto un «triunfo simbólico».

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes utilizar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>