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La rentabilidad cayó 40% en un año y ya está en los niveles más bajos de la última década

Las cifras son contundentes. La quita de retenciones al maíz y al trigo, el desmantelamiento de todo el entramado de restricciones para exportar y un clima más “pro campo”, apuntalaron una campaña histórica que está concluyendo y que dejó dos récords.
Por un lado, en la Argentina se alcanzó la mayor superficie jamás cultivada, con unas 37 millones de hectáreas trabajadas.
Según la consultora especializada Agritrend, pese al embate de las lluvias y a los menores rindes logrados en algunas zonas clave, la expansión de la frontera agrícola permitió alcanzar las 133 millones de toneladas de granos.
Esto implicó un importante salto de 33 millones respecto del promedio logrado durante las últimas diez campañas, motorizado principalmente por el trigo y el maíz.
El Gobierno busca capitalizar políticamente este salto productivo. Lo hizo el propio Mauricio Macri cuando, al frente del atril en La Rural, afirmó que esto fue posible no sólo gracias a la apuesta de los ruralistas, sino también por las obras de infraestructura que viene implementando su gestión y a la mayor previsibilidad para los negocios.
El Presidente reforzó la idea de que su plan contempla al campo como aliado, diferenciándose del kirchnerismo.
Sin embargo, si hay algo que quedó claro es que el viento de cola de los precios internacionales ya no sopla con la misma fuerza.
El panorama se ensombrese aun más si se tiene en cuenta que este jueves los mercados se vieron sorprendidos por el pronóstico de una “súper cosecha” en los Estados Unidos, el mayor productor mundial.
Ese menor impulso en las cotizaciones -del que sí gozó Cristina Kirchner- determinó que el récord de superficie, de toneladas cosechadas y hasta de saldo exportable, no se tradujera en una campaña histórica en términos de dólares.
Según Agritrend, el último ciclo dejó un volumen de 96 millones de toneladas para los mercados internacionales, por lejos la mayor marca alcanzada hasta el momento.
Pese a ello, esta cosecha está valuada en u$s28.400 millones. El punto central es que en la última década hubo otros cuatro ciclos que rindieron más en términos divisas.
Incluso, la campaña que finalizó en 2011 dejó la friolera de u$s32.800 millones, un 15% más que la que acaba de cerrar, pese a que, para ese entonces, ya estaba totalmente rota la relación entre campo y Gobierno, luego de la controvertida gesta por la 125.
La razón está en que nunca antes en los últimos diez años una adminsitración había sufrido precios tan bajos como ahora le toca al macrismo.
En efecto, de acuerdo con Agritrend, el promedio de las cotizaciones de los principales cultivos, así como los de aceites y harinas, fue de u$s296 por tonelada, mientras que en la última década el valor se había acercado a los u$s400, un 35% más.
“El año pasado, el campo se benefició con mejores números y márgenes más elevados. Por lo tanto, había un mayor excedente para volcar al resto de la economía. Este año, dicho excedente descendió frente a precios que lucen más deteriorados”, detalla Juan Manuel Garzón, economista del IERAL y experto en agro.
“El Gobierno apostaba a que lo que se perdía de recaudar a nivel fiscal por la quita de retenciones iba a ingresar por el efecto derrame y la mayor comercialización, pero ese efecto se vio algo acotado por los valores afirma Gustavo López, director de Agritrend.
Márgenes muy finitos
Para los expertos, si se analiza lo que sucedió en la última campaña, la soja indefectiblemente perdió brillo en términos de rentabilidad. Y el maíz sufrió un deterioro importante.
Garzón señala que el último año, producto de la contracción de precios, estos dos cultivos no ganaron la pulseada frente al avance de los costos.
• En el caso de la soja:
-El margen neto por hectárea de la campaña 2015/2016 en un campo propio de zona núcleo había sido de $11.100 (descontando el efecto inflacionario).
-Quien vendió su producción hasta el mes de junio, esa misma hectárea le terminó rindiendo $6.600.
-Esto implicó un derrumbe del 40% en apenas un ciclo y del 52% respecto de la “época de oro” (2007-2014).
-Con estos precios fueron comercializadas 20 millones de toneladas de soja.
-Ahora bien: quien especuló y evitó vender o fijar precio salió un poco mejor parado, pero por poco, logrando un margen neto de $7.150 (hay 35 millones de toneladas para comercializar o fijar precio).

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